Alberto Cabello pide "rescatar el estatuto del becario que lleva olvidado y cogiendo polvo en el cajón más de un año "

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Nadie en la abogacía madrileña quiso perderse esta cita marcada en el calendario como era la presentación el pasado 18 de mayo, en el propio ICAM, de la obra coral la “Guía Práctica para estudiantes de Derecho: Salidas y oportunidades profesionales”, un manual editado bajo la dirección del presidente de la Agrupación de Jóvenes Abogados de Madrid (AJA), y con la coordinación de José María Fernández Comas y Pilar Vilella.


LA PRESENTACIÓN


“No encuentro mejores palabras que resiliencia, tenacidad, audacia, coraje y valentía para definir los valores esenciales que hemos querido transmitiros en esta obra dedicada a toda la abogacía joven y en especial a los estudiantes que sois el futuro de la abogacía”, comenzaba su intervención Alberto Cabello ante un abarrotado Patio de Biblioteca del Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid, en el que estaba acompañado poralgunos de los considerados mejores abogados del momento, como Delia Rodríguez, Marien Ramos, Ana Puerto, Paloma Díaz, Luis Romero o el abogado penalista Juan Gonzalo Ospina, para quien el protagonista de la tarde tuvo unas palabras de agradecimiento, refiriendo que como bien sabéis, es de bien nacidos ser agradecidos y quiero tener una mención especial de agradecimiento y admiración a Juango Ospina, porque fue quien nos reunió años atrás para abordar este proyecto que supone la abogacía joven y es el responsable de que hoy estemos todos aquí juntos e implicados con una Institución como es el ICAM. Gracias Juango por tu ímpetu y tu dedicación a la abogacía institucional a lo largo de estos años”, un gesto que tuvo su inmediata réplica por Ospina desde sus redes sociales, donde escribía Felicidades a todos los autores de esta obra. Enhorabuena a Alberto por dirigir este proyecto y a toda la abogacía joven por su fuerza, y esperemos que, desde las ideas, las propuestas y el debate sea pronto el momento que la ilusión pase a la acción para mejorar el día a día de esta bonita profesión. Porque unidos somos más fuertes”, rezaba su LinkedIn.


SOBRE LA OBRA


No fueron pocas las referencias que hablan de “una obra única”, bajo la redacción de miembros de la abogacía joven madrileña, en la que los futuros juristas (incluso muchos de los que actualmente lo son) encontrarán en este manual consejos prácticos, valiosas experiencias de abogados que emplean el mismo lenguaje que ellos tratando temas como la elección del máster, las diferentes habilidades que es necesario desarrollar, cómo preparar una buena hoja de encargo profesional o cómo aprovechar al máximo todo lo que las nuevas tecnologías nos ofrecen en nuestro día a día. Asimismo, se recoge un buen puñado de testimonios de letrados de la administración de justicia, procuradores, jueces o entrevistas destacadas como la realizada a la ex decana del Colegio de la Abogacía de Barcelona, María Eugenia Gay.


DESTACADOS ASISTENTES


En la presentación Cabello estuvo arropado por toda su Junta de Gobierno del ICAM, así como jueces, fiscales, miembros de la Policía Nacional, procuradores, letrados de la administración, profesores y catedráticos, como Fernando Diez, de la Universidad Villanueva o Mercedes de Prada del centro de estudios Garrigues, para apoyar una obra con más de 20 autores desde Antonio Garrigues a jóvenes abogados.


Todos los asistentes fueron obsequiados con un ejemplar del libro presentado, no sin antes lanzar tres reivindicaciones Alberto Cabello: denunciar el abuso de algunos despachos a los estudiantes de derecho en sus prácticas curriculares y en los inicios profesionales de compañeros jóvenes; solicitar al decano, José María Alonso, “rescatar el estatuto del becario en el que venimos trabajado desde la agrupación desde años atrás y que lleva olvidado y cogiendo polvo en el cajón más de un año”, y en tercer lugar “criticar con contundencia” la falta de compromiso del Gobierno y en concreto del Ministerio de Justicia, con la abogacía y los aspirantes a letrados, “al negarse a realizar dos convocatorias anuales de la prueba de acceso y al despreocuparse sin querer señalar una fecha concreta para que los estudiantes tengan garantías, estabilidad y seguridad, que de lo contrario les avoca a estar en un limbo de inseguridad en lo profesional y en lo personal”. Finalizando el acto con un largo aplauso por parte de los presentes.